La brillantez no entiende de edad
Lo más importante entre quienes desean abrirse paso en esta selva mundial no huele a dinero ni a poder, sino a imaginación. Los grandes éxitos empresariales de esta era global corresponden generalmente a jóvenes que, desde su pupitre en el instituto o los pasillos de su universidad, maduraron una ocurrencia que se convirtió en una idea brillante.
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