La falta de cultura emprendedora y la excesiva regulación frenan la creación de empresas tecnológicas - Algunas iniciativas se atreven en un entorno hostil; otras prefieren marcharse
Al grito de "estás loco" o "con la que está cayendo", Miguel Ángel Díez Ferreira abandonó su cargo directivo en un grupo de comunicación para montar su propio negocio. Era una decisión arriesgada y muy poco frecuente entre profesionales españoles, sean del ámbito que sean. Consiguió financiación y montó una red social alrededor de la música.
Este reportaje recoge experiencias de diferentes empresas españolas que han alcanzado el éxito.
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