¡menos mal que no les hicieron caso!
Detrás de la frase "Nadie daba un duro por nosotros", del imaginario castellano, se encuentra una realidad con la que se topan frecuentemente muchos emprendedores al arrancar con su proyecto empresarial. Han encontrado una idea de negocio, el estudio de mercado les da la razón, y ahora (y no dentro de tres meses) es el momento de poner en marcha ese negocio... aunque no para el banco, ni para los distribuidores, ni para su familia, ni para esos compañeros de trabajo que no comparten su espíritu emprendedor, ni para ese asesor que abordan en un evento de networking durante cinco minutos.
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