Préstamos, microcréditos, banca electrónica...
A la hora de emprender, podría parafrasearse a Rubén Darío y decir aquello de financiación, divino tesoro, porque, no nos engañemos, sin dinero no hay negocio. Sin capital para arrancar es imposible poner en marcha una empresa y sin circulante para sufragar los gastos del día a día, se hace muy cuesta arriba sobrevivir.
|
|