Sólo un tercio de las empresas logra cumplir esa edad, en parte por cometer errores evitables
Todo emprendedor debe contar con ilusión, optimismo y vocación, pero con eso no es suficiente. El riesgo de fracaso es alto: sólo un tercio de las empresas logra sobrevivir a sus tres primeros años de vida. Sus fallos son, en muchos casos, comunes. La forma de salir airoso: tener presentes los errores que otros cometieron para no repetirlos.
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