La obsesión por triunfar profesionalmente puede llevarte a sufrir desequilibrios y depresión
El País. 10-02-2008
El afán de reconocimiento tan sólo indica una notable falta de autoestima, que impide tolerar el fracaso. Es entonces cuando el éxito se convierte en una patología: Al dar tanta importancia a la meta, se olvidan de disfrutar del camino, lo que les lleva a la insatisfacción y malestar crónicos.
|
|